Financrisis.com; 25 de Mayo 2009
No planear las vacaciones por miedo a la crisis financiera es un pecado, pues podréis gozar de un buen descanso sin necesidad de destinar grandes ahorros, más cuando se trata de un grupo familiar. Aquí, pues, deberéis de modificar ciertos hábitos y costumbres, como reservar hoteles cuatro estrellas, pasajes en avión, comidas en restaurante y compras varias, entre otros gastos que insume unas vacaciones.
Antes que nada, podréis comenzar por elegir un destino interno o dentro del propio país, y en caso de estar en cercanías de otro destino internacional, evaluar el traslado. El traslado podréis optar por un ómnibus o trenes, con tarifas promocionales que no sean fechas específicas. Siempre las compañías aéreas y de transporte terrestre ofrecen varias promociones para sus turistas, hoy en baja más que nunca.
En segundo lugar, podréis reservar hoteles con menor distinción, tal vez establecimientos 3 estrellas, posadas o hostales en caso de no ser padres de niños pequeños, puesto que aquí se convive con gente más joven, aunque podría no ser un impedimento. Otra opción de alojamiento “aunque recomendado para parejas sin hijos” es el campamento o casas de familia, cuyos precios disminuyen notoriamente.
A la hora de la gastronomía, deberéis dejar de lado los restaurantes más caros para almorzar en sitios más accesibles si es que el grupo familiar supera los 3 o 4 integrantes y optar, en el caso que se pueda, por cocinar dentro de la posada o casa de familia. Consumir un buen desayuno, ingerir alguna comida rápida o fría durante la tarde y cenar en locales con menús fijos.
Siempre podrás recortar tus gastos fijos. Sólo es cuestión de adaptarse al momento.
Fuente: Superando la Crisis


























